Ver en PDF


Download Ver en PDF


Preview text

ABORDAJE PSICOANALÍTICO DEL TRAUMA. II Psychoanalytic approach to trauma. II
ARTÍCULOS ORIGINALES / ORIGINAL PAPERS
La restauración de la competencia narrativa en el trauma relacional. Análisis de un caso

The restoration of narrative competence in relational trauma. A case analysis

F. Javier Aznar Alarcón * y Nuria Varela Feal **
* Fundación Meniños ** Universidad de A Coruña

Resumen
En el presente articulo se plantea la idea de que el trauma es un evento extremo, pero del mismo orden que las experiencias ordinarias y, por tanto, no es necesario acudir a su conceptualización como un elemento lingüístico o neurológico único. Recordar y reelaborar la experiencia traumática es un trabajo construido socialmente, en el que la atención y las narrativas co-construidas en terapia y con figuras protectoras son la principal herramienta para romper el encantamiento de la experiencia traumática. Esto no implica que la “cura por el habla” sea la única o la mejor intervención, pero se sugiere que la terapia del trauma implica aprender un lenguaje que, aunque inadecuado para reflejar la experiencia en su totalidad, permita elaborarla y compartirla para integrarla en el conjunto de la biografía y reconstruir las relaciones con los demás. A través de las transcripciones de la segunda y décima sesión de un caso de violencia sexual se muestra el trabajo de co-construcción narrativa en la terapia y los cambios en la calidad y la competencia narrativa.
Palabras clave: Competencia narrativa, Trauma relacional, Psicoterapia, Narrativa dominante, Narrativas de victimización.
Abstract
In the present paper we present the idea that trauma is an extreme event, but of the same order as ordinary experiences and, consequently, its conceptualization as a unique linguistic or neurological element is not necessary. Recalling and re-elaborating the traumatic experience is a

F. Javier Aznar Alarcón es psicólogo clínico, psicoterapeuta y supervisor. Director de los Programas de Atención a Menores Víctimas de Abuso Sexual Infantil y de Violencia Sexual de la Xunta de Galicia, Fundación Meniños. Nuria Varela Feal es profesora titular de la Universidad de A Coruña.
Agradecimiento: a Patricia Guerra Mora y Verónica Concha González, por la tarea de transcripción de las sesiones.
La correspondencia sobre este trabajo debe enviarse a los autores a C/ Espíritu Santo 5, entresuelo. 15401 Ferrol (A Coruña). España. [email protected]; [email protected]

Aperturas Psicoanalíticas, (62) (2019), e4, 1-28

2019 Sociedad Forum de Psicoterapia Psicoanalítica ISSN 1699-4825

TRAUMA Y NARRATIVA: ANÁLISIS DE UN CASO

2

socially constructed task, in which the attention and the narratives cobuilt in therapy and with protective figures are the main tool in order to break the spell of the traumatic experience. This does not mean that “healing through speaking” is the only or the best intervention, but we suggest that the trauma therapy implies learning a language which, though inadequate to reflect the entire experience, will allow elaborating it and sharing it in order to integrate it into the whole of the biography and re-build the relationships with others. Through the transcripts of the second and the tenth sessions of a case of sexual violence, the work of narrative co-building in therapy and the changes in narrative quality and competence are shown.
Keywords: Narrative competence, Relational trauma, Psychotherapy, Dominant narrative, Victimization narratives.

Un marco narrativo para la intervención en trauma relacional
En las últimas décadas, ha cobrado un fuerte impulso en el campo del estudio y la intervención con trauma relacional, un marco general cuya esencia es que hay un salto cualitativo entre las experiencias traumáticas y las experiencias de la vida cotidiana, y cuya derivación es que este salto no es abordable mediante el lenguaje, dado que la experiencia traumática, por su violencia e impacto, no puede ser recogida en palabras (Van der Kolk, 2015). Los acontecimientos traumáticos serían procesados, entonces, en un sistema de memoria diferente al de la memoria de la vida cotidiana y, en consecuencia, quedarían disociados de nuestra forma habitual de recordar, simbolizar y dar sentido a los acontecimientos vividos (Caruth, 1995). Alford (2016), discute, de manera muy lúcida, esta idea. A través de una analogía entre la adquisición del lenguaje en la primera infancia y la dificultad para poner en palabras las experiencias traumáticas, Alford (2016) niega que el trauma se corresponda con un acontecimiento que diverge del resto de las vivencias desde un punto de vista lingüístico o neurológico. Basándose en el trabajo de Stern (1991) propone que, cuando en el desarrollo del niño aparece el lenguaje, este genera un salto entre la experiencia como es vivida y la experiencia como es representada. Para ello, la intensidad de su inmediatez y su particularidad son adaptadas al marco del lenguaje común para poder ser compartidas con los otros, apareciendo también el riesgo de que la representación distorsione la experiencia tal y como se vivió. Sostiene que esta distancia entre lo vivido y lo comunicable se vuelve un abismo ante la aparición del trauma dado que las narrativas cotidianas fallan en la tarea de aprehender una experiencia que resulta abrumadora. El lenguaje que usa la víctima en su vida cotidiana, derivada de la cultura en la que está inmersa, y con la que comparte sus experiencias cotidianas con otras personas como ella, no es capaz de describir la vivencia traumática, tal y como ocurrió cuando el infante saltó de su experiencia primaria a su experiencia representada. Así, mantiene que el trauma es un evento extremo pero del mismo orden que las experiencias ordinarias y, por tanto, no es necesario acudir a su conceptualización como un elemento lingüístico o neurológico único. Si bien esto no implica que la “cura por el habla” sea la única o la mejor intervención, sugiere que la terapia del trauma implica aprender un lenguaje que, aunque inadecuado para reflejar la experiencia, permita compartirla para integrarla en el conjunto de la biografía.

Aperturas Psicoanalíticas, (62) (2019), e4, 1-28

2019 Sociedad Forum de Psicoterapia Psicoanalítica ISSN 1699-4825

TRAUMA Y NARRATIVA: ANÁLISIS DE UN CASO

3

Una segunda propuesta viene de Jens Brockmeier (2019), un especialista en la memoria, que discute lo que nos dicta nuestra experiencia subjetiva sobre el funcionamiento del recordar. Si esta nos propone que recordar es recuperar los recuerdos de una especie de archivo en la que fueron almacenados, que pueden ser recuperados prácticamente como fueron guardados, y que la memoria es una propiedad que reside en un cerebro individual, el autor contraargumenta que la memoria es un conjunto de prácticas, de actos intersubjetivos e interpretativos de quien recuerda, y que tales actividades son de naturaleza inherentemente interactiva, social, y que están enmarañadas en un conjunto de prácticas culturales de las que la narrativa es un elemento fundamental. Bajo esta conceptualización sugerimos que el trabajo de recordar y de reelaborar el recuerdo es un trabajo construido socialmente, en el que la atención y las narrativas con las que nos responde el entorno son la principal herramienta para romper el encantamiento de la experiencia traumática (Aznar y Varela, 2018).
El colapso de la competencia narrativa
Neimeyer y Tschudi (2003) proponen dos formas en las que el trauma interrumpe la narrativa: la desintegración narrativa y la dominancia narrativa. La desintegración de lo que había venido siendo una narrativa del self adecuada ocurre cuando un individuo confronta acontecimientos traumáticos que rompen la coherencia de sus asunciones sobre el mundo y socavan sus creencias sobre la predictibilidad, justicia y esencial benevolencia de la vida asumidas hasta ese momento. Un efecto concomitante es la disrupción del sentido de la continuidad autobiográfica, la dificultad para reconocerse como la persona que uno solía ser. El potencial para la devastación de la construcción pretraumática del self y de la vida es profundo, precipitando la búsqueda dolorosa y continua de una narrativa revisada y adecuada al nuevo y oscuro mundo en el que ahora debe encontrar orientación. Incluso cuando es posible integrar todavía la pérdida de confianza en el mundo en un sistema viable de significado, tales transiciones traumáticas suponen un desafío para acomodar el sistema de creencias y dar sentido a la nueva realidad. Cuando se consigue, tal acomodación puede no solo proteger del estrés postraumático, sino también favorecer el crecimiento postraumático, en la medida en la que el individuo “reescribe” su self en el proceso de construir un relato adecuado de su transformación (Fireman, McVay y Flanagan, 2003). Volveremos a esto más adelante, cuando hablemos de la restauración de la identidad. La segunda forma de disrupción narrativa aparece cuando los intentos de la persona de dar sentido son marginalizados por la influencia hegemónica de una historia dominante que subyuga la vivencia y la identidad de la víctima. Ambas disrupciones, desintegración y dominancia, son exploradas por Carlos Sluzki (2006) como el resultado de narrativas de victimización, las narrativas que él o los perpetradores, y también las personas del entorno que no protegen ni acogen a la víctima o mantienen una postura ambigua, sostienen para someterla y aislarla, a la vez que se protegen a sí mismos. Estas narrativas impuestas buscan generar confusión con respecto a quién tomó la iniciativa (“tú me buscabas”), presentar la violencia de forma positiva (“esto te enseñará”), negar la percepción de su efecto en la víctima (“al final te gustó, ¿no es cierto?”), redefinir la intención (“es por tu propio bien”) y amenazar para evitar la revelación. Tanto Neimeyer y Tschudi (2003) como Sluzki (2006) coinciden en que recomponer el tejido destruido por el trauma requiere un trabajo narrativo a múltiples niveles y en general un cambio en la estructura de la narrativa que podemos organizar así:
• Las circunstancias de la narrativa (el “dónde”, el “cuándo” y el “cómo”, el contexto significativo de la historia).

Aperturas Psicoanalíticas, (62) (2019), e4, 1-28

2019 Sociedad Forum de Psicoterapia Psicoanalítica ISSN 1699-4825

TRAUMA Y NARRATIVA: ANÁLISIS DE UN CASO

4

• La caracterización de los participantes (el “quién de la historia”, y la atribución de sus motivaciones).
• La trama (el “qué” de la historia, incluyendo los eventos relevantes).
• El tema (el “porqué” de la historia, sus principios explicativos, sus corolarios morales).
• La “geometría” de las relaciones (qué interacciones son permitidas y que interacciones son interrumpidas, dificultadas o prohibidas).
• Las consecuencias que anticipamos (el “por lo tanto…”, su proyección hacia un final).
Si entendemos una narrativa como un sistema conformado por estos elementos, tal y como nos propone Sluzki (1996) un cambio en cualquiera de ellos puede generar cambios en la totalidad de la narrativa de manera que posibiliten la construcción de una nueva forma de contar la historia, una que abra nuevas posibilidades de encontrar nuevos significados, y de perseguir nuevos posibles desenlaces. Pero tal tarea encuentra un formidable escollo en cómo las víctimas de trauma relacional imaginan e infieren su futuro.
Atrapados en el tiempo: trauma y futuro
La forma en la que anticipamos nuestro futuro es a través de buscar, en nuestra memoria, experiencias que sean similares en la forma o en la función. Es decir, que los cimientos con los que construimos cualquier nuevo acontecimiento que afrontamos están en nuestra memoria. Nuestro pensamiento cotidiano es fundamentalmente inferencial, dependiente de las similitudes que encontramos entre la situación actual, o la que anticipamos, y las que hemos vivido anteriormente, estableciendo relaciones analógicas entre ellas. Ahora bien, esta tarea no la hacemos a partir de todas las propiedades posibles, sino de aquellas que nos resultan relevantes (Hofstadter y Sander, 2019). En condiciones normales, la mayoría de nosotros somos capaces de descartar analogías que no se adecuan a los hechos o que son muy superficiales, en favor de otras perspectivas que nos resulten más adaptativas. Pero esta tarea es muy difícil en el trauma relacional por dos condiciones: la primera es que las experiencias y las narrativas con las que se han configurado han tomado un valor de supervivencia psicológica y física, de manera que se han vuelto más centrales y urgentes, y menos flexibles debido a su elevada carga emocional. La segunda es que el secretismo que rodea al trauma relacional, así como la visión negativa de uno mismo, producida por el daño sufrido y por las narrativas de victimización y narrativas culturales dominantes, comportan la evitación de nuevas experiencias que podrían tener un valor correctivo. La paradoja del trauma relacional es que la víctima, que desea dejar de sufrir, queda atrapada por los mecanismos de defensa que encontró para adaptarse al trauma y cuya distorsión amplifica la percepción de amenaza, e invisibiliza las oportunidades de experiencias que podrían alentar la recuperación. Tilmann Habermas (2019) nos ayuda a entender el valor de las emociones en este proceso. Habermas, recogiendo la propuesta de Labov de que toda narrativa cumple tanto una función referencial como una evaluativa, nos propone que las reacciones emocionales son una evaluación, rápida e informada por nuestro conocimiento previo, de lo que nos está ocurriendo. Las emociones humanas están íntimamente

Aperturas Psicoanalíticas, (62) (2019), e4, 1-28

2019 Sociedad Forum de Psicoterapia Psicoanalítica ISSN 1699-4825

TRAUMA Y NARRATIVA: ANÁLISIS DE UN CASO

5

estructuradas por perspectivas sociales, las que a su vez devienen de la naturaleza comunicativa de la emoción. A menudo, entenderlas requiere un formato narrativo para darle sentido a lo que sentimos a través del acto de comunicación. Habermas (2019) explica el poder de la narrativa para transformar la emoción a través de integrar el self pasado con las nuevas experiencias y con las reacciones de los otros, de manera que permite reparar la ruptura de la continuidad biográfica comentada anteriormente. La seguridad de la relación terapéutica en la que se hace este trabajo también es esencial dado que, al fusionarse lo rememorado con el contexto y el momento en que estamos recordando, la experiencia traumática es reeditada y cambiada por el trabajo relacional de integrar diversas perspectivas narrativas de uno mismo y de los otros, presente y pasado, con nuevas hipótesis explicativas. El trabajo terapéutico de recuperar la competencia narrativa para organizar la experiencia implica tanto un trabajo de legitimación del daño sufrido como un desafío a la narrativa precedente. La nueva historia tiene que parecerse lo suficiente a la que la víctima sostenía anteriormente o no la reconocerán como propia, y ser lo suficientemente diferente como para sostenerse frente a las narrativas dominantes. Este equilibrio es, en gran parte, lo que hace que nuestro trabajo sea una artesanía, y pone en juego no solo lo científico y lo técnico, sino también nuestra humanidad y nuestra creatividad.
Encontrar una salida
János László (2008) nos habla de cuatro formas de recuperación de los recuerdos que indican una restauración de la identidad, lo que conlleva una mejora en el estado de la salud mental:
• Darle un lugar a la experiencia traumática como el tema de su vida o de su identidad de una forma positiva. Por ejemplo, destilando de su experiencia el compromiso a ayudar con otros que sufren (una defensa altruista frente al trauma).
• Tomar la postura de testigo. Desde esta posición, las narrativas que recoge pueden ayudar a diluir el contenido emocional más abrumador a través del esfuerzo de legitimación social (como ocurre en las recolecciones de testimonios).
• Configurar la experiencia traumática de forma creativa. En este caso, un individuo puede usar la experiencia de relatar los eventos traumáticos como una forma creativa de resolver los conflictos emocionales, del desarrollo o intelectuales en su vida, usando ciertos aspectos del trauma con una herramienta metafórica (un ejemplo es la maravillosa novela gráfica Maus, de Art Spiegelman (1989), en la que el autor reconstruye la experiencia de sus padres en un campo de concentración intentando elaborar el impacto que tuvo sobre él el suicidio de su madre).
• Finalmente, la resolución de los acontecimientos traumáticos puede llevarnos a un “saber hacer”, un estado de la identidad en el que la persona no solo sabe sobre los hechos sino que sabe qué hacer con esos hechos. Esto significa una restauración de la agencia, la capacidad para disponer de su self.

Aperturas Psicoanalíticas, (62) (2019), e4, 1-28

2019 Sociedad Forum de Psicoterapia Psicoanalítica ISSN 1699-4825

TRAUMA Y NARRATIVA: ANÁLISIS DE UN CASO

6

Estos tipos de recuperación de los recuerdos vinculados a las experiencias traumáticas, y que pueden estar vinculados a diferentes estados de la identidad, muestran de nuevo que la organización de los eventos que crean la identidad pueden ser rastreados en la expresión lingüística de la narrativa.
Quizá el elemento más fundamental del trabajo narrativo sea encontrar una voz como autor, especialmente cuando él o los participantes de una experiencia traumática han sido silenciados por narrativas dominantes sobre su experiencia.
Análisis de un caso
Se analizan las transcripciones parciales de la segunda y décima sesión de un caso de trauma relacional mostrando el trabajo de co-construcción de la narrativa en la segunda sesión y su anclaje en la décima en busca de una mayor integración narrativa, confrontar las narrativas dominantes sobre la violencia sufrida y modificar la percepción negativa del self. La décima sesión se produce a mitad de tratamiento, y la paciente está actualmente de alta en seguimiento a largo plazo, con remisión total de la sintomatología. Se trata de una joven de veintitrés años que fue abusada sexualmente en estado de inconsciencia después de haber sido drogada. El reto principal es el trabajo sobre una experiencia de la que hay huella a través de la investigación forense, pero que la paciente no puede recordar, generándose un vacío en su experiencia, al que hay que añadir las reacciones del entorno: tanto los médicos que la atienden como la policía y la médica forense ponen en duda su relato hasta que, por la insistencia de la víctima, un análisis posterior confirma la violación. Además, la construcción de sentido se ve dificultada por el vacío de memoria del evento traumático. La paciente presenta síntomas de estrés postraumático relacionados con la experiencia del abuso: episodios disociativos, pesadillas, desregulación afectiva y conductas de riesgo y de evitación del malestar emocional por medio del consumo de alcohol y drogas. Refiere no ser capaz de tener relaciones sexuales si no es bajo los efectos del alcohol y las drogas. Muestra sentimientos de culpa, la certeza de que algo funciona mal en ella y falta de confianza en los demás.
Transcripción parcial de la segunda sesión
Terapeuta: ¿Y algo que te llamase la atención?
Paciente: Sí. Es como que me recordó algunas cosas que ya sabía, que es, como que desde mi punto de vista yo no… nunca podría estar en una relación estable o en una pareja, porque es como que a lo mejor yo nunca voy a comprometerme del todo o sería muy difícil que llegase a comprometerme, pero si la otra persona se compromete no me gusta, y siempre tengo que esperar a que la otra persona se va querer comprometer sí o sí antes de poder comprometerme.
Terapeuta: Pero eso no quiere decir que no te puedas comprometer, quiere decir que estás a la expectativa de ver cuál es el compromiso que tiene la otra persona [confrontación/propuesta de redefinición de la intención]1.
Paciente: No sé, pero en general lo que es la idea de comprometerme no… no me gusta mucho.

Aperturas Psicoanalíticas, (62) (2019), e4, 1-28

2019 Sociedad Forum de Psicoterapia Psicoanalítica ISSN 1699-4825

TRAUMA Y NARRATIVA: ANÁLISIS DE UN CASO

7

Terapeuta: ¿Antes de que te pasara la situación que me contaste el otro día o ya de siempre? [Búsqueda de integración/revisión de la experiencia del pasado con las experiencias actuales].
Paciente: Creo que más o menos de siempre, lo que pasa es que… no me gusta mucho la idea, pero si me gusta mucho la persona sí que me comprometo.
Terapeuta: Bueno, entonces, es una posibilidad que tienes, si te interesa la persona y es tu deseo ¿no? [Propuesta de ampliar la agencia].
Paciente: Sí
Terapeuta: Pero eso también está asociado al temor de lo que tú has dicho antes, que es que la otra persona no se comprometa contigo o no sienta lo que sientes tú, ¿y esto también te parece que es algo que viene de antes de la situación del abuso? [Integración/revisión de la experiencia del pasado con las experiencias actuales].
Paciente: Sí, no, eso es de antes, yo creo que sí, porque cuando empecé con mi novio sí que… no sé muy bien porqué o la causa, pero de un momento empecé a tener mucha inseguridad por su ex, porque seguían hablando y todo eso y él no me daba tampoco mucha información, luego pues, eso fue con todo (…).
Terapeuta: Me lo imagino. Porque una de las cosas… bueno, me gustaría preguntarte qué tal te sentiste después de la primera sesión, y si te quedó algo rondando por la cabeza, pero si me permites y tienes un poquito de paciencia, me llama mucho la atención la reacción de tu expareja porque, una de las cosas que recuerdo de esa entrevista, es que cuando tú te describías, eh… en relación a tus relaciones de pareja, o a cuando has estado con chicos, recuerdo que el vocabulario con el que te describías era muy parecido al tipo de comentarios o de palabras que me habías contado cuando me estabas diciendo cual había sido la reacción de la gente que te había atendido después de esa situación (la violanción) y me lo volvía a recordar, lo que ahora me contabas de tu ex ¿no? Porque el hecho de sentirse celoso implica el hecho de que fuera una situación en la que tú participaras, no como víctima sino como agente, mientras que en realidad es justamente lo contrario, por eso me preguntaba qué impacto había tenido eso en ti, porque me parecía que era una piedra más puesta en el peso de toda la situación sobre ti. Bueno, ¿Qué tal estuviste después de la entrevista? [Evidenciar y confrontar narrativa dominante].
Paciente: Pues muy bien, esta semana, no tuve, o sea, la tristeza se me fue bastante, sí que tuve muchos momentos de enfado y así algún momento de nerviosismo y tal, pero en general como mucho mejor, bueno sí que estuve como intentando poder confiar como en la sociedad y tal, pero no creo que pueda llegar a ser posible, o sea, puedo llegar a confiar en personas pero no creo que pueda llegar a confiar en la sociedad… [Ruptura de la continuidad del self/ruptura de la confianza básica].
Terapeuta: ¿Te parecería de todas maneras algo bueno, algo positivo para ti, si puedes confiar en personas? [Alentar cambio de perspectiva hacia el futuro].

Aperturas Psicoanalíticas, (62) (2019), e4, 1-28

2019 Sociedad Forum de Psicoterapia Psicoanalítica ISSN 1699-4825

TRAUMA Y NARRATIVA: ANÁLISIS DE UN CASO

8

Paciente: Sí, y me puedo llegar a sentir segura en algunos momentos [aparecen excepciones a la narrativa dominante] eso sí y en algunas… Así, creo que puedo confiar cuando la relación no es muy profunda, pero cuanto más profunda o cuanto más vulnerable me muestro es como que más me cuesta confiar, a lo mejor confío como por inercia pero en el fondo no confío.
Terapeuta: Y tienes, como antes, me has hablado que esta cuestión de las relaciones de pareja ya te pasaba antes, ¿tienes la sensación que esto es algo que tiene que ver con la situación de la agresión que sufriste, o crees que tiene que ver con (hace gesto de “atrás”)? [Búsqueda de integración de la experiencia del pasado con las experiencias actuales].
Paciente: Yo, por ejemplo, creo que con el tema de la agresión se hizo como más grande, sobre todo a nivel sexual, que es como algo que tengo muchos bloqueos y es como que si tengo sentimientos por esa persona, mantener relaciones sexuales es algo que me resulta como algo muy muy importante, pero antes de eso sí que me costaba confiar en, a la hora de tener una relación.
Terapeuta: Bien. Me gusta mucho cómo lo has descrito, me parece una percepción muy inteligente por tu parte, es como si hubiera habido una falla, como una falla geológica, una parte donde hay un cierto desplazamiento de dos placas tectónicas, pero que están en equilibrio y entonces una gran presión inesperada viene a romper ese equilibrio, que era un poco precario, pero equilibrio a fin de cuentas, y hubiera provocado una ruptura en esa confianza, es muy interesante lo que dices [propuesta de analogía para integrar los eventos en una línea acumulativa]. Verás, por ir retomando, así como puntos de anclaje de lo que me comentas, yo un punto de anclaje con el que me quedaría es que creo, tienes una percepción muy perspicaz [visión positiva del self] en el sentido de que estoy de acuerdo contigo, muchas personas tienen el deseo, de que su confianza en el mundo, en la sociedad, ¿no? En los demás… que pudiera volver a ser como antes de que te ocurriese lo que te ocurrió a ti ¿no? Y para muchas personas acaba siendo una decepción, una frustración, porque al final de cuentas lo que has vivido y el aspecto oscuro que te ha mostrado de la vida y de los seres humanos ya no se puede borrar de tu mente, pero sí que se puede limitar su alcance, [clarificación de la vivencia. Propuesta para reforzar la agencia] puedes aprender de la experiencia para cuidarte, para estar atenta, para poder ver bien, ver bien, valorar bien, en quien confiar, en quién no, en qué momento, de qué manera, pero lo que no, lo que te puedes resistir para que no te secuestren, me gusta mucho lo que has dicho, la capacidad de confiar en algunas personas y creo que también la capacidad para confiar en ti misma, [se estimula la distancia frente a la narrativa dominante como víctima] creo que eso sí vale la pena resistirse, a que te secuestren en eso, y también creo que vale la pena resistirse para que no te secuestren la capacidad para la intimidad, para poder querer y para poder sentirte querida, entonces ¿Te parecería que eso sería algo bueno para trabajar?
Paciente. Sí. También me acordaba porque dijiste una cosa, me cuesta a veces confiar mucho porque creo que lo que es el, no sé, el detector o sea que la diferencia entre la gente en la que puedo confiar y la que no, no existe para mí, me cuesta mucho saber si alguien, a lo mejor un día confío un montón en alguien que era obvio que no podía confiar, y otras veces lo contrario.

Aperturas Psicoanalíticas, (62) (2019), e4, 1-28

2019 Sociedad Forum de Psicoterapia Psicoanalítica ISSN 1699-4825

TRAUMA Y NARRATIVA: ANÁLISIS DE UN CASO

9

Terapeuta. ¿Y sientes que eso es algo que te ha ido pasando desde tiempo antes o también que ha empezado o se ha agudizado después de la agresión? [Integración/revisión de la experiencia del pasado con las experiencias actuales].
Paciente. Yo recuerdo que siempre fui bastante confiada, en general, no a nivel de intimar con alguien o a nivel de relaciones amorosas, pero en general fui muy confiada, a día de hoy no, o sea, sí y no, a lo mejor desconfío muchísimo de alguien sin motivo o confío mucho en alguien sin motivo también (silencio).
Paciente: A raíz de eso a lo mejor sí que desconfío más en lo que son hombres, pero y a lo mejor confiaba en algunos que eran muchos peores, que no debería confiar.
Terapeuta: ¿Cuáles crees que eran las cosas que te llevaban a confiar o desconfiar? ¿Tienes alguna idea? [Búsqueda de ampliar el contexto de la dificultad].
Paciente: Pues a lo mejor confiaba en hombres o chicos que veía como más agresivos, porque era como que a lo mejor podían protegerme [insight].
Terapeuta: Entiendo
Paciente: O que mucha gente no se acercaría a mí por eso.
Terapeuta: Mucha gente no se acercaría a ti porque estabas con alguien que podría reaccionar de una manera… [propuesta de reformulación para clarificar la vivencia de la paciente].
Paciente: (interrumpiendo) O porque era su amiga o lo que fuese.
Terapeuta. ¿Y para ti era algo bueno que otras personas no se acercaran a ti? [Reformulación de la intención adaptativa al contexto problemático de la conducta de la paciente].
Paciente. Sí, ahora ya no, pero justo después de eso sí, era algo bueno [distancia de la narrativa problemática].
Terapeuta: ¿Justo después de la agresión no?
Paciente: Sí.
Terapeuta: El hecho de relacionarte con alguien que podía tener una actitud agresiva era también una garantía aparentemente de que era alguien fuerte y que te podía proteger y servía también como para ir paseando con un león [reformulación de la intención adaptativa al contexto problemático de la conducta de la paciente. Buscamos tomar distancia de una visión negativa de sí misma].
Paciente: Sí
Terapeuta: Cuando vas paseando con un león ¿los demás no se van a acercar no? Estoy con un león pero el león también me puede hacer daño, ¿no? [Reformulación relacional].

Aperturas Psicoanalíticas, (62) (2019), e4, 1-28

2019 Sociedad Forum de Psicoterapia Psicoanalítica ISSN 1699-4825

TRAUMA Y NARRATIVA: ANÁLISIS DE UN CASO

10

Paciente: Sí (se ríe)
Terapeuta: ¿Y de hecho te lo hacía?
Paciente: Si, sí, sí, no de manera física pero sí que, por ejemplo, tenía un amigo que a parte vivía con él, que eh, le pegaba a la novia, entonces al final te hacía daño, era una persona totalmente agresiva, egocéntrica, y que tenía que mandar él todo el rato, entonces era algo como muy horrible [adaptación a contexto de daño].
Terapeuta: Entiendo.
(silencio)
Paciente: Luego también me hacía como otro amigo, porque de este chico me distancié, y luego había otro amigo que tengo y que es, era como muy, que si quería algo, iba a machacar a quien fuese para conseguirlo, entonces lo hacía conmigo porque a lo mejor su novia, su ex novia tenía una hija y entonces la cuidaba yo, es como a la larga me di cuenta de que alguien que tenía fijación y poder sobre mí de manera a lo mejor no muy positiva [repetición experiencias problemáticas] y con el tiempo sí que me di cuenta y me empezó a respetar un poco más [insight].
Terapeuta: Así tu valoración del poder en las relaciones se ha visto muy removida [clarificación].
Paciente: Sí, sí. De hecho, es como que no me gusta, antes es como que no me gustaba, para mi estaba bien, normal, ni siquiera era algo que me planteaba el poder, quién tenía el poder, quién no, tal, no sé qué. Pero después que eso sí que, me salvó mucho de no tener el poder porque era algo como que me hacia sentir que podía usarlo para algo muy negativo y que no quería tenerlo para nada, pero también me agobiaba mucho que alguien estuviese muy por encima de mí o a lo mejor, sí que lo permitía de manera inconsciente pero si me daba cuenta, me ponía muy muy muy nerviosa porque era como que podía hacer cosas que yo no quería [la paciente confronta la narrativa dominante].
Terapeuta: Claro, era la experiencia que habías sufrido [reconocimiento del daño sufrido]
Paciente: Sí.
Terapeuta: ¿Y en qué sentido temías que podías hacer tú algo malo con ese poder? [Expandir el contexto de la aseveración de la paciente].
Paciente: Eh… (bebe agua) manipularles a lo mejor o no sé, si por ejemplo, si yo estaba con alguien que hacía todo lo que decía no sé, no era algo… no me gustaba.
Terapeuta: No te gustaba estar con alguien que hiciera todo lo que tú querías que hiciera. ¿Y por qué? [Búsqueda de aclaración].
Paciente: No lo sé

Aperturas Psicoanalíticas, (62) (2019), e4, 1-28

2019 Sociedad Forum de Psicoterapia Psicoanalítica ISSN 1699-4825

Preparing to load PDF file. please wait...

0 of 0
100%
Ver en PDF